Ibaka bate su récord de anotación

El hispano-congoleño Serge Ibaka batió su récord de anotación (34 puntos) y completó una de sus actuaciones más brillantes con 10 rebotes y una serie de 15/17 en el tiro para que los Toronto Raptors, sin Kawhi Leonard, abusaran a domicilio de Los Angeles Lakers por 107-121.

Ibaka llegó a tener un 14/14 en tiros de campo. Shaquille O’Neal, en 2006, fue el anterior jugador en conseguir una estadística así.

El base Kyle Lowry agregó 21 tantos y 15 asistencias y resultó decisivo para que su equipo alcanzara una marca de 9-1, la mejor registrada jamás por la franquicia tras diez partidos. Leonard no disputó el partido por unos dolores en su pie izquierdo.

En los Lakers, LeBron James, que no jugó el último periodo, sumó 18 puntos y 6 asistencias en 28 minutos, mientras que Kyle Kuzma aportó 24 tantos.

Los canadienses hicieron sangre con un inicio apabullante que nadie podía imaginar en el Staples Center. Se colocaron con una ventaja de 31 puntos (10-41) minutos antes de llegar al final del primer cuarto, con un Ibaka de impresión, autor de 20 puntos en una inmaculada serie de 8/8 en el tiro.

Durante esos instantes, el equipo de Nick Nurse firmó unos altísimos porcentajes (15/19 en tiros de campo, incluido un 6/10 en triples), gracias a la maravillosa dirección de Lowry, con nueve asistencias en ocho minutos.

Los Lakers, en cambio, parecían una burda copia de sí mismos. De hecho, nunca en la historia de la franquicia acabó el equipo 25 puntos por debajo (17-42) tras los 12 primeros minutos.

Sin velocidad, sin defensa, sin esfuerzo y sin espíritu competitivo, el equipo siguió hundido (21-50) incluso sin los titulares de los Raptors en cancha. Únicamente el regreso de James insufló cierta energía a los suyos para recortar la brecha, momentáneamente, hasta los 20 tantos (36-56).

Sin embargo, el “showtime” liderado por Ibaka regresó por todo lo alto, con mates estratosféricos incluidos, para devolver los 31 de ventaja (38-69) y provocar algunos abucheos en el pabellón.

Y aunque hubo más esfuerzos de James (56-74, 79-96), el desacierto angelino desde el perímetro (0/8 hasta bien entrado el tercer cuarto) pesaba como una losa, tanto o más que el torbellino de Ibaka o el absoluto dominio del juego por parte de Lowry.

Luke Walton pareció dar por perdido el partido y dejó en el banquillo a James en el último periodo, pero los jóvenes californianos, especialmente Kuzma y Brandon Ingram, apretaron el acelerador y se colocaron a 10 (107-117) a falta de dos minutos.

El partido llevaba tiempo sentenciado, pero al menos ese esfuerzo dejó un buen sabor de boca a los aficionados y a Toronto con un registro histórico.

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